EL USO DE LA FUERZA POLICIAL EN MEXICO: ESTADO ACTUAL
EL USO DE LA FUERZA POLICIAL EN MEXICO: ESTADO ACTUAL
Las fuerzas policiales en México han pasado por una
evolución significativa desde la época colonial hasta la actualidad.
Inicialmente, el control de la seguridad estaba en manos de instituciones
coloniales que se encargaban de mantener el orden en un contexto de alta
volatilidad política y social. Con la independencia en el siglo XIX, México
comenzó a estructurar sus propias instituciones de seguridad. Sin embargo, la
centralización y el autoritarismo durante el siglo XX, especialmente durante el
régimen del PRI, establecieron un modelo policial que priorizaba el control
sobre la comunidad, a menudo a costa de derechos humanos. Con la transición a
la democracia en las últimas décadas del siglo XX, se realizaron esfuerzos para
modernizar y reformar las fuerzas policiales. Sin embargo, el avance ha sido
lento y ha estado marcado por desafíos persistentes, como la corrupción, el
abuso de poder y el impacto del narcotráfico.
No obstante, a lo anteriormente mencionado, cabe
destacar que en la gran mayoría de las acciones policiales no está involucrado
el uso de la fuerza pública, ni tampoco necesariamente en aquellos comportamientos
que son considerados como abusivos o inadecuados. Sin embargo, la distribución
del uso de la fuerza por parte de la policía, la economía de su uso, por
decirlo de otra manera, puede tener un alto costo social tanto en términos de
la integridad física de las personas como de la calidad de la “seguridad pública”
y del nivel de deterioro de las relaciones entre policía y comunidad. El uso
abusivo de la fuerza por parte de la policía es uno de los elementos que puede
favorecer, o reforzar, la pérdida de confianza por parte de la población hacia
las policías, y sin confianza por parte de la comunidad como conocen todas las
policías del mundo, la posibilidad de realizar un trabajo adecuado en materia
de seguridad se ve seriamente comprometido.
La preocupación por el fenómeno del uso policial de la
fuerza ha propiciado una serie de distinciones de relevancia conceptual y
empírica. Una
distinción importante es la que se plantea entre brutalidad policíaca y uso
innecesario de la fuerza. La brutalidad es un acto consiente de causar daño más
allá del control de una situación, mientras que el uso innecesario puede
reflejar la incapacidad de manejar una situación, ya sea por falta de
entrenamiento adecuado u otros motivos. El uso innecesario de la fuerza puede
ser un error de buena fe en un intento por manejar una situación, la brutalidad
nunca es de buena fe.
Otra definición recurrida es la del uso excesivo de la
fuerza, ésta puede entenderse como el uso de mayor fuerza de la necesaria según
la evaluación que daría a una situación particular un policía altamente
calificado. La idea es que los mejores estándares profesionales sean la vara de
medida sobre el exceso de fuerza para manejar una situación. A pesar de todo es
importante que consideremos que No importa cuál sea la
definición de uso de la fuerza que se utilice, el consenso en materia de
resultados es que el uso de la fuerza física por parte de los policías es muy
infrecuente.
Aunque la situación actual en México con respecto a
las condiciones policiales se hay encontrado en mucha controversia,
definiciones inclusive debates, existen dos supuestos que se deben tomar en
cuenta el primer supuesto hace referencia a la ineficiencia para “combatir el
delito” o “abatir los índices delictivos”; el otro supuesto es su “crónica
corrupción” y “falta de profesionalidad”. Ocasionalmente se introduce un tercer
supuesto paradójico: cuando la policía usa la fuerza para detener a presuntos
delincuentes o a manifestantes es acusada penalmente por incurrir en posibles
delitos (tortura) o violación de derechos humanos; y cuando los agentes
policiales no actúan por no incurrir en esas posibles transgresiones, son descalificados
como “indolentes y perezosos”. En los casos donde, de alguna manera usan la
fuerza física (aun en legítima defensa), su actuación es señalada como “abuso”,
“exceso”, “brutal”, “innecesaria”, “ilegal”, “arbitraria”, “violencia”.
“represión”. Por lo tanto, las condiciones en las que se puede presentar una
condición de delito pueden ser el factor para la policía no pueda ejercer su
deber de manera adecuada. Todo esto podría justificar el porqué de algunas
premisas a la hora de hablar sobre el uso de la fuerza en México, ya que, al no
tener una regulación al momento de actuar, la impericia o la falta de
conocimiento al actuar puede ser mal interpretada por la sociedad y hasta por
las leyes mismas. Se tiene claro que muchas de las situaciones en la que el
cuerpo policial se ve involucrado puede ser cuestionado con respecto a su
trabajo, podemos afirmar que no siempre se trata de una mala praxis al momento
de actuar; como ya lo hemos mencionado antes las condiciones o situaciones
determinaran el actuar policial según sea necesario en base a lo que la
normatividad lo demande. No obstante, para esto es necesario revisar las
condiciones del uso de la fuerza policial en relación con la ley.
ASPECTOS GENERALES DE
LA LEGISLACIÓN EN MÉXICO RESPECTO A LA FUERZA POLICIAL ACTUAL
De acuerdo a los establecido ante la ley, existen
múltiples leyes, organizamos y condiciones de aspecto legal que regulan la
practica policial en México y sobre todo las condiciones para el uso legítimo
de la fuerza y la función policial en situaciones de delitos. Por lo tanto, a
continuación, mencionamos algunos de los aspectos a considerar respecto al
cuerpo policial de manera general:
Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos
La Constitución establece el marco fundamental para el
funcionamiento de las fuerzas policiales. El Artículo 21 define las
competencias de la policía en la prevención del delito y la preservación del
orden público. Además, establece que la investigación de delitos corresponde al
Ministerio Público, subordinado a las fuerzas policiales. Para fines de
seguridad publica podemos afirmar lo siguiente en relación al presente
artículo: La seguridad pública es una función del Estado a cargo de la Federación,
las entidades federativas y los Municipios, cuyos fines son salvaguardar la
vida, las libertades, la integridad y el patrimonio de las personas, así como
contribuir a la generación y preservación del orden público y la paz social, de
conformidad con lo previsto en esta Constitución y las leyes en la materia. La
seguridad pública comprende la prevención, investigación y persecución de los
delitos, así como la sanción de las infracciones administrativas, en los
términos de la ley, en las respectivas competencias que esta Constitución
señala. La actuación de las instituciones de seguridad pública se regirá por
los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez
y respeto a los derechos humanos reconocidos en esta Constitución.
Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública
Esta ley organiza el Sistema Nacional de Seguridad
Pública, estableciendo las bases para la coordinación entre diferentes niveles
de gobierno y las instituciones de seguridad. Define los roles y
responsabilidades de las autoridades de seguridad, así como las bases para la
certificación y evaluación de las fuerzas policiales. No obstante a esto, la
presente ley hace hincapié en el Artículo 2 donde establece que la seguridad
pública es una función a cargo de la Federación, las entidades federativas y municipios,
que tiene como fines salvaguardar la integridad y derechos de las personas, así
como preservar las libertades, el orden y la paz públicos y comprende la prevención
especial y general de los delitos, la sanción de las infracciones
administrativas, así como la investigación y la persecución de los delitos y la
reinserción social del sentenciado, en términos de esta Ley, en las respectivas
competencias establecidas en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos
Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza
Regula el uso de la fuerza por parte de las
autoridades policiales, estableciendo principios como la legalidad, necesidad,
proporcionalidad y responsabilidad. La ley detalla los procedimientos y
protocolos que deben seguirse en el uso de la fuerza, buscando minimizar abusos
y garantizar el respeto a los derechos humanos.
Regulaciones
Internacionales
A pesar de contar con una ley federal que anuncia el
cómo debe actuar el poder policial con respecto a la sociedad en nuestro país,
también es importante recordad que somos un país que debe obedecer reglas o
tratado que se coordinan a nivel inter nacional para poder asi satisfacer las
condiciones de relaciones diplomáticas con otros países aledaños a nuestra federación, por lo tanto, México
está obligado a cumplir con tratados y convenciones internacionales que
influyen en el uso de la fuerza policial. Entre estos se encuentran:
- Convención Americana sobre Derechos Humanos:
Establece normas para el respeto de los derechos humanos y garantías
procesales.
- Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos: Regula el uso de la fuerza y el respeto a los
derechos humanos en contextos de seguridad.
Normas y Protocolos Internos
No menos importante a lo antes mencionado, cabe
destacar que la conducta policial también es coordinada y corregida por normas
y determinados protocolos de actuación que validan y fidelizan el actuar de la
policía en México. Las fuerzas policiales en México siguen protocolos internos
que establecen los procedimientos operativos para el uso de la fuerza. Estos
manuales y directrices son cruciales para asegurar que las acciones de los
oficiales sean conformes a la ley y a los estándares éticos. Es importante recordar
que no se puede actuar fuera de lo que establece la ley, por lo tanto, será
crucial que las instituciones se apeguen a normativa establecida por cada
entidad federativa y bajo el régimen federal que la ley asi disponga.
ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DE LAS
FUERZAS POLICIALES
Policías Federales
La Policía Federal es responsable de la seguridad a
nivel nacional, enfocándose en delitos federales como el narcotráfico y el
terrorismo. Su estructura incluye diversas unidades especializadas, como la
Policía Federal de Caminos y la Policía Federal Preventiva, cada una con
funciones específicas.
Policías Estatales
Las policías estatales operan dentro de sus entidades
federativas y son responsables de la seguridad regional. Cada estado tiene su
propia estructura organizativa, adaptada a las necesidades locales y a la
magnitud de los desafíos de seguridad.
Policías Municipales
Las policías municipales tienen un rol fundamental en
la seguridad local, enfocándose en la prevención del delito y la resolución de
conflictos comunitarios. Su cercanía con la población les permite una
interacción directa, pero también enfrentan desafíos relacionados con la
corrupción y la falta de recursos.
Otras Fuerzas de Seguridad
La Guardia Nacional, creada en 2019, actúa como una
fuerza de seguridad federal con el objetivo de combatir la delincuencia
organizada y otros problemas de seguridad pública. Su papel ha sido objeto de
debate, especialmente en cuanto a su efectividad y relación con las fuerzas
armadas.
Comentarios
Publicar un comentario